Un concierto y un pulsómetro

Hace algunos años leí un artículo acerca del esfuerzo de los músicos. Algunos de ellos habían sido sometidos a pruebas llevando un pulsómetro durante los conciertos.

Aprovechando que hoy me he comprado uno - uno fulero, para qué gastar más -, he hecho la prueba. Por supuesto, probablemente, mis mediciones no sean tan exactas, pues sólo he podido echar un ojo al reloj después de la parte más exigente de Extreme Make Over (EMO), pero he sacado algunos datos:

- Mi media de pulsaciones en reposo suele ser de 86 pulsaciones por minuto.

- Durante el concierto, las pulsaciones oscilaban alrededor de las 100 por minuto.

- Después del pasaje más exigente de EMO, el reloj marcaba 125.

Con tan solo unas horas de uso, no puedo sacar ninguna conclusión, salvo la de que tocar en un concierto equivale a realizar algún tipo de ejercicio anaeróbico.

fagottophilia:

joilieder:

I call this the Bassoon Painting by Edgar Degas but actually it is called “The Orchestra of the Opera.”  1870.

Classic bassoon art, perfect for my first post

Cuando estuve en el museo de Orsay me quedé un buen rato mirando este cuadro.

fagottophilia:

joilieder:

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Siempre es buena hora para un mojito.  (en Ristorante Pizzería 222)

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